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El Banco Mundial aboga por la renovación de la agricultura para reducir la pobreza rural en las economías en proceso de transformación

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Press Release No:2008/082/DEC
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Informe sobre el Desarrollo Mundial 2008: Agricultura

 

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CIUDAD DE WASHINGTON, 19 de octubre de 2007. En la última edición del Informe sobre el desarrollo mundial se afirma que es esencial incrementar la inversión en agricultura en los países en proceso de transformación (la mayoría de los cuales se ubica en Asia) para lograr el bienestar de 600 millones de pobres que habitan en las zonas rurales de esos países.

 

En el informe, que lleva como título Agricultura para el desarrollo, se advierte que no se alcanzará el objetivo mundial de reducir a la mitad la pobreza extrema y el hambre para 2015 a menos que se reviertan la desatención y la falta de inversión suficiente registradas en los sectores agrícola y rural durante los últimos 20 años.

 

“La pobreza rural representa, asombrosamente, el 82% del total de la pobreza de los países en proceso de transformación", afirma Robert B. Zoellick, presidente del Grupo del Banco Mundial. “Es esencial centrar más la atención en la agricultura en vista de la presión demográfica, la reducción en el tamaño de los establecimientos agrícolas, la escasez de agua, la contaminación ambiental y la necesidad de desarrollar las zonas más rezagadas que presentan niveles de pobreza elevados”.

 

En las economías que se encuentran en proceso de transformación, como, China, India y Marruecos, la agricultura aportó, en promedio, un 7% al crecimiento del PIB entre 1995 y 2003, a pesar de que representa cerca del 13% de la economía y emplea a poco más de la mitad de la fuerza laboral. En el informe se sugiere que en el caso de estos países, en cuyas zonas rurales viven 2.200 millones de personas, el programa para el sector agrícola debería centrarse en la reducción de la disparidad de ingresos entre la población rural y urbana y en incrementar los ingresos de los pobres de áreas rurales.

 

Según el Informe sobre el desarrollo mundial, para las personas más pobres, el crecimiento del PIB originado en la agricultura es aproximadamente cuatro veces más eficaz para reducir la pobreza que el generado en otros sectores.

 

“El crecimiento agrícola ha logrado reducir la pobreza rural con mucho éxito en Asia oriental durante los últimos 15 años”, sostuvo François Bourguignon, primer economista y primer vicepresidente, Informe sobre el desarrollo mundial 2008 1 de 3 Economía del Desarrollo del Banco Mundial.

 

“El desafío consiste en sostener y ampliar la capacidad única que tiene la agricultura para reducir la pobreza, en particular en Asia meridional, donde el número de pobres de las zonas rurales continúa aumentando y probablemente exceda el de las zonas urbanas durante al menos 30 años más”.

 

En el informe se indica que la agricultura puede ofrecer caminos de salida de la pobreza a millones de pobres de las zonas rurales que de otro modo quedarían relegados en las economías en proceso de transformación. Uno de esos caminos de salida es la revolución de la agricultura de alto valor. Se podría ofrecer incentivos para diversificar y volcar la actividad a los productos hortícolas, avícolas, pesqueros y lácteos de alto valor a través de reformas de los precios o la reestructuración de las subvenciones a los cereales.

 

Por su parte, el Banco Mundial ha asumido el compromiso de incrementar su apoyo a la agricultura y el desarrollo rural, luego de la disminución en el financiamiento otorgado al sector que se registró en las décadas de 1980 y 1990. En el ejercicio de 2007, los compromisos alcanzaron los US$3.100 millones, lo que marcó un aumento por cuarto ejercicio consecutivo.

 

Conclusiones detalladas

 

Según el informe, pueden mejorarse los medios de vida de quienes se dedican a la agricultura de subsistencia incrementando la productividad de los cultivos básicos en las regiones rezagadas, una medida que requeriría importantes inversiones en la ordenación del suelo y el agua y en investigaciones agrícolas. También se requeriría un mejor clima para las inversiones en la agroindustria.

 

“Las economías que se encuentran en procesos de rápida transformación deben pasar de la revolución verde a una nueva agricultura de alto valor, en la que el veloz aumento de los ingresos de las zonas urbanas y de la demanda de productos de alto valor en las ciudades sean los factores que impulsan tanto el crecimiento agrícola como la reducción de la pobreza”, dijo Alain de Janvry, uno de los dos jefes del equipo a cargo de la redacción del informe. “Es preciso que los países de todo el mundo generen condiciones equitativas para el comercio, mientras que las organizaciones de agricultores y otros grupos locales deben tener más participación en la formulación de las políticas”.

 

En el informe también se señala que los países en proceso de transformación deberían considerar como una prioridad fundamental la reducción de la impronta ambiental de la explotación agrícola intensiva, en especial en la producción de agroquímicos y desechos animales. En vista de la inquietud sobre la escasez de agua que se registra en las economías en transformación, en el informe se aboga por la reforma de las instituciones que se ocupan del riego y la eliminación de los subsidios al abastecimiento de agua y el suministro eléctrico.

 

Para las personas extremadamente pobres de las zonas rurales, en el informe se recomienda mejorar el clima para la inversión en los emprendimientos rurales no agrícolas y los sistemas de empleo en las zonas rurales. Los programas de empleo podrían llevar aparejada la construcción de caminos rurales, la plantación de árboles en áreas denudadas y el desentarquinamiento de canales y embalses.

 

En el Informe sobre el desarrollo mundial 2008 se utiliza una tipología de países basada en la contribución de la agricultura al crecimiento total entre 1990 y 2005 y la proporción de pobres de las zonas rurales en el número total de pobres (definidos por la línea de US$2 al día, en dólares de 2002). En los países agrícolas (principalmente África), la agricultura aportaunaproporciónsignificativa(>20%) al crecimiento total. En los países en proceso de transformación (en su mayoría ubicados en Asia), los sectores no agrícolas dominan el crecimiento pero la gran mayoría de los pobres habitan en las zonas rurales. En los países urbanizados (principalmente ubicados en América Latina y Europa y Asia central), la mayor parte de los pobres habitan en zonas urbanas, si bien las tasas más altas de pobreza a menudo se registran en las zonas rurales.

 

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